
A veces sientes que te falta algo, pero no sabes el qué.
Llevas tiempo buscando, pero aún no lo has encontrado.
Y sin pensarlo dos veces...
...Ahí lo tienes
Es extraño que una persona aparezca en tu vida y lo cambie todo. Alguien del que no sabias nada, del que habías prescindido sin mayores problemas hasta ese momento y, sin embargo, solo él puede lograr que pueda ser lo que yo quiero ser.
El destino fue el que quiso que te cruzaras por mi camino para perdernos por una ciudad que desconocíamos, para que pasáramos horas y horas sin parar de hablar, para alegrarme con cualquier gesto, para vivir juntos una de las mejores experiencias, para dejar ese momento grabado para toda la vida en mi mente, para reirme por cualquier estupidez, para conocernos poco a poco, para aprender de la vida, para pasar de la gente, para ser confidentes, para arriesgar y empezar a jugar, para caminar y seguir caminando.
No niego que este pueda ser el camino equivocado, pero vale más hacer algo y arrepentirse, que arrepentirse de no haber hecho nada.
Sinceramente me quedo con una gran cosa.
Arriesgé para escojer el camino que yo creía el adecuado, y acerté.
Lo más importante de todo esto no es que aciertes o no, sino la persona que escojas para que camine a tu lado.
Y yo te escojí a tí.
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