Páginas

jueves, 31 de marzo de 2011

Insignificantes.

Disfruta con las pequeñas cosas...



Que recuerden, después de mucho tiempo, algo que tú dijiste en su momento pero que ahora no recuerdas. Sentir su aliento susurrándote al oído. Volver a leer una y otra vez los mensajes de alguien especial. Pisar la arena de la playa caliente que aún no está pisada. Los dos segundos entre canción y canción, donde se hace el silencio. Dejar para el último bocado el centro del sándwich. Quitarte las zapatillas de deportes con los propios pies y con los cordones puestos. Escuchar música con los ojos cerrados. Crujirte los dedos, uno a uno. Poner de moda entre tus amigos una expresión. Presionar el dedo contra una luz para que se vea rojo. Bostezar en público y pegar el bostezo a los demás. Estornudar muchas veces seguidas, hasta dolerte la nariz. Pasar de estar en la sombra, a estar en el sol y sus rayos te cieguen y relajen hasta el punto de no querer moverte del sitio. Rebozarte en la arena de la playa, y después, ir a enjuagarte. El dolor que te entra en la mandíbula al saborear una chuche demasiado ácida. Reir tan escandalosamente que tengan que mandarte a callar. Intrigarte por saber el que se siente al estar enamorada. Que te dejen sin palabras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario